Neurobiología del descanso profundo
Reducir estímulos constantes permite que el eje hipotalámico‑hipofisario‑adrenal recupere su flexibilidad. Tres días sin correos ni multitarea ya elevan la variabilidad cardíaca, indicador de resiliencia. En cabañas sin pantallas, combinar respiración diafragmática, caminatas lentas y siestas breves estabiliza la amígdala, favoreciendo decisiones más ecuidadas al volver. Lleva un registro sencillo mañana y noche para notar mejoras objetivas y celebrar avances reales, no solo sensaciones pasajeras alimentadas por expectativas idealizadas.